martes, 23 de mayo de 2017

El paracaidas


El siguiente mensaje me fue enviado a mi celular, el cual, se me hizo sumamente bello y es mi deseo compartírtelo, espero que lo veas sin ningún tinte religioso no importa que religión proceses o si crees o no en Dios o que Dios tengas, Por otro lado, mi interés de recopilar o desarrollar este mensaje es para mostrarte que hay personas que estamos deseando un cambio, un respiro, que nos llene de energía y felicidad del futuro de nuestras vidas y de nuestros hijos.


"El Paracaídas"

Charles Plumb, era piloto de un bombardero en la  guerra de Vietnam.

Después de muchas misiones de combate, su  avión fue derribado por un misil.

El Capitán Plumb se lanzó en paracaídas, fue capturado y pasó seis años en  una prisión norvietnamita.

A su regreso a Estados Unidos,  daba conferencias relatando su odisea, y lo que aprendió en la prisión.

Un día estaba en un restaurante y un hombre lo  saludó:

--"Hola, usted es Charles Plumb, era piloto en Vietnam y lo  derribaron, verdad?”

--“Y usted, ¿cómo sabe eso?”, le preguntó Plumb.

--“Porque yo empaque su paracaídas. Parece que le funcionó bien, ¿verdad?”

Plumb casi se ahogó de sorpresa y con mucha  gratitud le respondió:

 --“Claro que funcionó, si no hubiera funcionado, yo no estaría aquí.”

Estando solo, Plumb no pudo dormir esa noche, meditando:

"¿Cuántas veces vi en el portaviones a ese hombre  y nunca le dije buenos días, yo era un arrogante piloto y él era un humilde marinero?”

Pensó también en las horas que ese marinero pasó en las entrañas del barco enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la vida de alguien que no conocía.

Ahora, Plumb comienza sus conferencias  preguntándole a su audiencia: "¿Quién empacó hoy tu paracaídas?”.

Todos tenemos alguien cuyo trabajo es importante para que nosotros podamos salir adelante.

Uno necesita muchos paracaídas en el día: uno físico, uno emocional, uno mental y uno espiritual.

A veces, en los desafíos que la vida nos lanza a diario, perdemos de vista lo que es verdaderamente importante y las personas que nos salvan en el momento oportuno sin que se los pidamos.

Hemos dejado de saludar, de dar las gracias, de felicitar a alguien, o aunque sea, de decir algo amable sólo porque sí.

Hoy, este día, esta semana, este año, trata de darte cuenta quién empaca tu paracaídas y agradécelo.

Aunque no tengas nada importante que decir, envíale este mensaje a quién o a quienes alguna vez lo hicieron.

Y también mándaselo a quienes todavía no lo han hecho.

Las personas a tu alrededor notarán ese gesto y te lo devolverán empacando tu paracaídas con ese mismo afecto.

Todos necesitamos de todos, por eso demuéstrales tu reconocimiento y agradecimiento.

A veces las cosas más importantes de la vida sólo requieren de acciones sencillas.

Sólo una llamada, una sonrisa, un gracias...

Hoy tu sido muy generoso conmigo, por eso te digo:

Gracias por empacar mi paracaídas.


Finalmente:

Te invito meditar este mensaje, rescates lo bueno y espero que cada vez que tengas la necesidad de leerlo vengas a este portal. Si te gusto, te invito a compartir este mensaje con tus seres queridos para sembrar buenas semillas en el corazón de más gente, porque:


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